Político, empresario, esposo y padre de familia, los polos de un hombre que logra satisfacer a la perfección estas facetas sin dejar de ser coherente con su filosofía de vida: el humanismo.
En la Avenida Brasil, a media cuadra de la Alameda, entre tiendas de repuestos de autos, se encuentra una angosta puerta café. Al abrirla se ve una escalera, que cruje al pisar sus peldaños de madera y que transporta inmediatamente al segundo piso, de los tres que tiene el viejo inmueble. Al subir, una alfombra azul une distintas puertas blancas donde tras algunas de ellas se escucha a jóvenes hablar. Esta es la entrada a la sede del Partido Humanista. Es la entrada a una parte de la vida de Tomás Hirsch Goldschmidt.
Casi siete meses han pasado desde el 11 de diciembre del 2005, fecha de la primera vuelta presidencial donde Tomás Hirsch, representando al pacto Junto Podemos Más, alcanzó el 5,5% de los votos. Desaparecido de los medios de comunicación, el líder del Partido Humanista sigue en lo mismo que ha hecho desde los quince años: intentando empujar para adelante el proyecto que él representa.
Hijo de inmigrantes judío-alemanes, es el menor de tres hermanos. Aunque no practica ninguna religión, Hirsch y su familia celebran todas las fiestas judías en casa de su madre, su padre falleció cuando él era muy joven. Siempre con algún libro en su velador, sus pasatiempos favoritos son leer, escuchar distinta música y conversar. “No tengo tiempo libre, porque todo tiempo que tengo lo aprovecho en distintas cosas”, dice Tomás, que viste un chaleco gris, una parka azul y pantalones café claro. Estudió desde pequeño en el Instituto Hebreo para luego ingresar a Ingeniería Civil en la Universidad de Chile, carrera que tras cinco años abandonó. “En ese momento confluyeron distintas cuestiones, en el año `80. Me emparejé, comencé a trabajar y me integré a la lucha contra la dictadura. Esos tres factores fueron contrarios a seguir estudiando”, recuerda el ex-candidato presidencial mientras arregla la ubicación de los anteojos que usa.
La política, el trabajo y su familia, tres polos en el que “Tomy”, como le dicen sus más cercanos, ha desarrollado en su vida. Tres extremos que satisface a cabalidad, tal y como lo dice Jimena Arias, secretaria del Partido Humanista: “Él es una persona integral. No es una persona que es sólo política […], él está preocupado de su entorno familiar y de sus otras responsabilidades. Planifica su calendario semanal para que todo esté cubierto”.
Conoció el movimiento humanista bastante joven, a través de su hermano que participó en los primeros grupos chilenos que seguían al pensador argentino Silo, en el año `71. “Era una etapa de mucha búsqueda, era la época de la Unidad Popular. Yo no me sentía identificado por la política tradicional y de pronto me voy encontrando con el siloísimo que plantea lo que yo andaba buscando: una revolución que transforma a la sociedad y al individuo simultáneamente”, afirma el líder del pacto extra-parlamentario.
Su calvicie revela los cincuenta años que cumplirá dentro de unas semanas. Lleva 29 años junto a Juanita Vergara, su actual esposa. Para él su vida marital ha sido maravillosa. Han vivido juntos, se han separado, han viajado, han pasado tiempos de vivir con lo puesto, y otros muy bien en lo económico, han recorrido un camino juntos, han compartido un proyecto de vida. “Yo no me imagino una relación de pareja por la pareja y nada más. Para mí tiene sentido, y para Juanita también, esta relación en términos de que construimos juntos un proyecto”, reflexiona con la vista perdida en la pared y sus manos tomadas sobre la mesa.
Cuando llevaban 24 años juntos, Tomás y Juanita decidieron vivir separados un tiempo por los conflictos que tenían. En febrero de este año, post-campaña como ya lo tenían acordado, Tomás Hirsch volvió a su casa tras cuatro años. “Nosotros teníamos dificultades, como muchas parejas, pero al mismo tiempo nos queríamos mucho. Entonces decidimos tomar distancia pero manteniendo una relación. Fue algo muy bueno, donde se renovó la relación de nosotros”, afirma el humanista.
Es padre de dos hijos, Daniela de 22 y Benjamín de 13 años, con quienes mantiene una relación que él denomina “de amigos”. Un papá que, aunque tiene muchas responsabilidades, nunca ha estado ausente. “Siempre ha sido un papá presente. Hay años que por campaña está viajando mucho y otros que está siempre en la casa. Aún así mantenemos mucho el contacto, por último por mail. O por ejemplo, cuando no vivía en la casa, me llamaba: ‘oye, vente a comer’, estábamos a dos cuadras así que no había problema. Siempre ha sido de mantener una relación y de buscar los espacios para que se dé”, dice su hija mayor, Daniela Hirsch, que estudia derecho en la Universidad Católica de Chile.
Paralelamente a esta construcción familiar, Tomás ha vivido otra construcción desde sus tiempos en Beaucheff: su vida empresarial. Junto a su hermano y un amigo han trabajado siempre en lo mismo, el rubro de la fotografía. Hoy tras la digitalización y luego de la quiebra que sufrió la empresa, debieron cambiar a las impresiones digitales.
Es una empresa pequeña, una PYME, que como muchas está ahogada económicamente y si bien hoy Tomás no tiene mucha participación en ella, antiguamente intentaba mantener lo que él llama: “una empresa humanista”, logrando una coherencia con su forma de vivir.
“Él nos daba bastante autonomía, le gustaba que diéramos hartas ideas. Es una persona bastante accesible. En cuanto a su discurso, cumple dentro de lo que puede. Paga el doble del sueldo mínimo y en la antigua empresa él fue quien motivó a que se creara un sindicato”, afirma Vicky Chirino, quien trabaja en administración de su nueva empresa Matrix S.A.
Su vínculo con la política y los problemas sociales siempre han estado en su vida y no puede imaginárselas separadas. “Mi hija tenía tres semanas de vida y la teníamos en un canastito en el terminal de buses recolectando firmas para que se vaya Pinochet”, recuerda mientras recrea con sus manos, levemente separadas, el tamaño de su hija en aquel momento.
Vínculos inseparables pero que tienen una característica especial que las hace converger tan bien: el humanismo. “El humanismo es un estilo de vida, no es una actividad que se realiza de ocho a cinco […] son muchos elementos de vida en el que no creo que se separe la actividad política del resto de las actividades cotidianas”, asegura.
Lo más importante que tiene en su vida es el proyecto en el que está participando, el desarrollo del humanismo, que es la base de todos los ámbitos de su vida. “Un movimiento que por ahora no ha triunfado ni va a triunfar. Es decir un proyecto de fracasados. Eso es lo más importante que tengo, este fracaso del momento actual”, dice mientras asiente con la cabeza sus propias palabras.
Durante las dos campañas presidenciales, 1999 y 2005, el ex-candidato conoció el sufrimiento humano pero al mismo tiempo se encontró con la solidaridad de las personas. Cada día se convence más que la gente buena sí existe.
Hoy Tomás Hirsch se siente contento con la vida que ha tenido, cada vez se siente más conectado con algo más allá de lo terrenal, con lo que él llama “lo profundo”. Aún así no está conforme. ¿Qué falta para ello? “Faltan los próximos cincuenta años”, finaliza.
Julio 8, 2006 a las 9:58 pm
Oye, quee genial!
Quee envidia!
Me estoy cuestionando esto de ser periodista, oye… como q no tengo mucha madera. :S
Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!
Felicidades!
De verdad que sii!
(Ah! y no estaba revisando ortografiia pero me chocoo ese terrenal sin doble R en el uultimo paarrafo
)
Saludos!
Disfruta las vacaciones!
=*
mulata.
Julio 8, 2006 a las 10:17 pm
Gracias por darme cuanta del error, debi tipiar a la rápida el último parrafo.
Saludos
Julio 9, 2006 a las 1:26 am
Jorge está muy bueno, me gustó y no me aburrí para nada, además teni buenas imagenes de la entrevista con él.
escribes bien!! ssshii y hasta foto conseguiste!
Besos
Mica
Julio 9, 2006 a las 2:14 am
buena george!
ta bueno buena foto
eres todo un perfilero
besos
coquis
Julio 15, 2006 a las 3:16 am
Ya te dije , pero esque me entretuve demasiado leyendo la entrevista
le felicito papi, te extraño un monton
ojala siga progresando en lo suyo
besos i saludos^!
Julio 16, 2006 a las 9:03 pm
Bueno el articulo, se lo voy a mandar a mi amiga del Mercurio, Besitos, cuidate.