Durante el último tiempo, la pantalla chica nacional ha mirado hacia atrás. Programas como ¿Cuánto vale el show?, Pipiripao y Show de Goles; películas ochenteras y series de antaño han vuelto para recordarnos el pasado y apelar a la memoria colectiva.
Hernán Camacho es fanático de la “U”. Todos los domingos a la medianoche revisa, juntos a sus “contertulios”, los goles y las jugadas más importantes de la fecha. Pero no lo hace en casa, lo hace en un estudio de televisión. Hernán Camacho es panelista del clásico de la TV chilena: El show de goles. Lo fue en el que transmitió UCV TV durante 25 años, y lo es hoy en la versión 2007 de Chilevisión.
¿Cuánto vale el show?, Pipiripao y el mencionado Show de Goles son clásicos que han vuelto a nuestra pantalla chica. Además, durante las noches de domingo en agosto, Canal 13 transmitió sólo películas “ochenteras” en sus Grandes Eventos. La mirada al pasado se ha ido tomando paulatinamente un importante espacio en nuestra televisión.
“El tema de la nostalgia ocurre cuando los medios tienen una larga historia. La televisión está cumpliendo 50 años en Chile y en muchos países de Latinoamérica. Cuando hay largos periodos de tiempo se produce un estudio de esta historia por parte de los productores, así se dan cuenta que hay gente que inventó cosas muy buenas en el pasado y las traen al presente”, analiza Valerio Fuenzalida, experto en televisión.
Del mismo modo, el académico de la Universidad Católica, Fernando Acuña, analiza esta tendencia destacando un ingrediente esencial para que estos programas funcionen en la actualidad: “Si estos espacios vuelven así tal cual, están destinados al fracaso. El upgrade es un factor importantísimo. El mundo es distinto que hace veinte años, hay que hacer pequeñas modificaciones a los formatos, que algunas veces son sutiles pero deben existir”, dice.
Actualizaciones que Chilevisión ha realizado. ¿Cuánto vale el show? pasó de ser un programa diario a la hora de almuerzo a un estelar semanal en horario Prime Time. Este cambio trajo una serie de novedades en la escenografía y en el formato, por ejemplo, la participación de personajes de la farándula en el concurso.
Paralelamente, Show de Goles ha sufrido varias modificaciones del realizado en los setentas y ochentas. “No es una copia del de los setentas, es un relanzamiento de la misma idea, aunque revisitada. Hay varias cosas nuevas, ahora se revisan todos los partidos -no sólo cuatro-, están representados todos los equipos -no sólo seis- y hay secciones nuevas. Además, conservamos varias cosas del espíritu del original, por ejemplo, el director del antiguo show de goles es parte del equipo”, explica Felipe Bianchi, conductor del espacio.
Una tendencia global y multimedial
La idea de revisar el pasado y actualizar ciertos programas para traerlos al presente no es una idea criolla. La tendencia ha sido de carácter global, iniciado en Estados Unidos y repitiéndose en diferentes países, sobre todo en el ámbito de las series de televisión.
Ángeles de Charlie, La Hechizada, Duques de Hazzard durante los últimos años han tenido su remake en el cine. A la lista se agregaría próximamente Kojak y el Super Agente 86. Además, el transmitir series y películas antiguas también ha sido una apuesta en este vuelco a la nostalgia: “Es una tendencia real que se está dando en el mundo. En muchos países podemos apreciar que la seria La Hechizada y Mi Bella Genio se programa juntas y son un suceso en la tarde preparando lo que va a ser el Prime Time”, analiza Fernando Acuña.
Canales como TCM (Turner Classic Movies), Retro, Boomerang y espacios específicos como Nick at Night -de la cadena Nickelodeon- son claros ejemplos de cómo la tendencia a la nostalgia ha sido vista como una gran oportunidad de distribución programática, que incluso hay canales específicos que transmiten 24 horas de películas y series del pasado.
No sólo la industria estadounidense ha manifestado esta corriente. En Brasil, se hace poco tiempo se hizo un remake de El Show de Lucy, creada hace cincuenta años y considerada como la primera sitcom del mundo.
Otra fórmula para la nostalgia
En Chile, además de la reformulación de ciertos espacios televisivos, se han ido creado programas de recuerdos televisivos y momentos deportivos. Archihumor y Archigol son dos segmentos de UCV TV, donde durante algunas horas se transmiten programas de humor -como Medio Mundo y el Clan Infantil- e hitos del balompié nacional respectivamente.
Otro programa que ha seguido este rumbo es Había Una Vez del área deportiva de Televisión Nacional (TVN) transmitido todos los sábados en la tarde. Con mezcla de hechos históricos, televisivos y sobre todo deportivos, este programa que nació por una petición del canal por hacer un programa de gasto cero para el segmento deportivo, se ha convertido en uno de los espacios característicos de la tendencia nostálgica.
“Creo que la nostalgia es un motor importante de la emoción para los seres humanos. Nosotros apelamos a ese motor e intentamos ir más allá. Por ejemplo, de repente te dicen ‘el otro día pusiste tal partido que yo vi cuando chico con mi padre y llovía a relámpagos, etc.’. No sólo apelamos a la nostalgia, sino que también a hechos memorables de las personas, son esos hitos los que te transportan a esos instantes”, afirma Fernando Solabarrieta, conductor de Había Una Vez.
Razones de la tendencia
“Son múltiples causas, la primera es tan sencilla como que el fenómeno está pasando en Estados Unidos y funciona allá. Siempre que hay algo que desarrolle en el mercado americano se prueba en otros lados y si funciona se replica en otros países”, analiza Fernando Acuña.
Otro factor sería demográfico: la población chilena y mundial está envejeciendo. Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) las personas sobre 60 años llegarían a ser casi un 15% de la población total del país. “Los grandes consumidores de televisión son los niños y la tercera edad. Sobre todo ésta última y es la figura del recuerdo la que atrae a este tipo de audiencia”, analiza Valerio Fuenzalida.
Un agente importante también es el económico. En Chile antiguamente sólo Canal 13 tenía ganancias, todos los demás perdían dinero. Hoy hay un equilibrio entre todas las estaciones, ser propietario de una señal no es un gran negocio y por lo tanto el producir barato es una máxima. “En la actualidad no existe el presupuesto con que el trece convivió por décadas, por lo tanto no hay intención de arriesgarse con nuevas ideas. Si un programa funcionó en el pasado es posible que funcione nuevamente si se actualiza”, finaliza Fernando Acuña.